domingo 8 de noviembre de 2009

Bicentenario, ¿De qué?

Estimados Lectores:

Se acerca el año 2010. En los medios de comunicación, en la propaganda política, en el planteamiento de metas, por nombrar algunos, se enfatiza mucho la llegada de este particular año. Se busca que el 2010 no deje indiferente a nadie. Ahora bien, ¿por qué este año es especial? La respuesta se encuentra en una palabra: Bicentenario.
El 2010 es el bicentenario de Chile, pero bicentenario ¿de qué? El concepto de bicentenario implica una noción temporal, a saber, 200 años, pero, a su vez, es una noción relativa, ya que son 200 años contados desde algún instante en la historia. Es por esto que tratar de aclarar el momento desde el cual comienza la cuenta para establecer los 200 años es de suma importancia.
Es común escuchar o leer que en el año 2010 se cumplen 200 años de la existencia de Chile, que el 2010 es el cumpleaños número 200 de nuestro país. Esto, en estricto rigor histórico, es incorrecto.
Se puede decir que un país existe desde que es independiente, es decir, desde que la población que lo compone puede ejercer soberanía sobre sí misma y el territorio que habitan y desde que obtiene el reconocimiento de la comunidad internacional. Chile logra obtener el status de nación independiente el 2 de febrero de 1818 con la aprobación del Acta de Independencia por parte del Director Supremo de la época, Bernardo O’Higgins Riquelme.
Este documento fue aprobado en la ciudad de Talca, pero su redacción suele fecharse el 1 de enero de 1818 en al ciudad de Concepción. Éste declara solemnemente la independencia de la monarquía de España y la ceremonia de jura de la independencia se realizó el 12 de febrero de 1818, fecha en que se cumplía 1 año de la Batalla de Chacabuco.
Este recuento histórico busca demostrar que el verdadero bicentenario de la existencia de Chile es en el año 2018, no el año 2010. Es verdad que el año 2010 representa un bicentenario, pero son 200 años de otro hito histórico, no de la independencia misma. El año 2010 representa el bicentenario de la primera junta de gobierno, un cabildo abierto que se llevó a cabo con la intención de cuidar el poder del rey cautivo Fernando VII.
En suma, cuando se mencione el bicentenario o se haga propaganda con dicho concepto, hay que tener en mente lo que de verdad se está celebrando y no hay que dejarse tentar por discursos imprecisos.

Muchas Gracias por su tiempo

Morgan

domingo 30 de agosto de 2009

¿Reality o Realidad?

Estimados Lectores:
Quisiera compartir con ustedes una columna escrita por Cristián Warnken, el día Jueves 23 de Julio de 2009, en el diario El Mercurio:
¿Reality o realidad?

Todo tiende a convertirse poco a poco en un reality . Primero fue la vida privada de jóvenes ansiosos de ser voyerizados. Los pioneros fueron los artistas de la fama. Los han seguido los políticos (ellos también convertidos hace tiempo ya en artistas de la fama), algunos militares, y ahora hasta a la historia de Chile se la quiere convertir en reality . Dentro de poco no quedará realidad, sino puro reality . Sí, porque éste no es la realidad, aunque quiera suplantarla o hacerse pasar por ella. El reality es el reflejo de un deseo profundo y ahora desbocado de hacer pública y visible la intimidad, la privacidad, lo que normalmente el hombre ha luchado por preservar de toda forma de espionaje o control. Ahora todo quiere ser "visto", mostrado, y estamos a pasos del asesinato definitivo del misterio y del pudor. Cuando el reality se haya apoderado de la realidad, muy pocos serán los que hayan preservado su intimidad y secretos intactos. La realidad colectiva será un gran festín narcisista en que nos devoraremos unos a otros, las imágenes proyectadas en el gran espejo narcisista de la Nada.

Pero el reality es sólo la punta del iceberg de una transformación mucho más radical, que terminará por modificar el paisaje humano más que cuanto el calentamiento global modificará el paisaje de la Tierra.

Me imagino la siguiente Utopía feroz: los últimos defensores de su propia intimidad huyendo de las ciudades y refugiándose lejos del alcance de las cámaras. Personas sin correo electrónico, no adscritas a Facebook, sin celular, desaparecidas para un mundo saturado de imágenes, mensajes de texto, reality sin fin. Ellos serán los "marginales" de La Gran Copucha cósmica a la que quedará reducido el mundo, el gran Ahora en que todos estaremos conectados al mismo tiempo, espiando por los millones de ojos virtuales disponibles las conversaciones más confidenciales, las idas al baño de los ídolos, los juegos íntimos bajo las sábanas de submentales convertidos de la noche a la mañana en referentes nacionales (e internacionales).

Ellos -los que se resistirán a estar "conectados" y en un reality - serán la última reserva de misterio y silencio. A ellos iremos a buscar cuando nos demos cuenta, tarde, de que hemos perdido el Aquí. Ese que -según los grandes sabios de todas las tradiciones- es el gran tesoro del hombre y su permanente conquista interior. Sí, porque el Ahora devorará el Aquí. Hoy ya podemos tener un primer atisbo de esto cuando el ringtone del celular interrumpe la conversación que estamos teniendo con alguien en ese instante. Cuando lo contestamos, hemos sacrificado un "aquí" por un "ahora" con alguien que está en otro lugar. ¿Por qué ese "aquí", único e irrepetible, debe ceder paso a la llamada invasiva, muchas veces sin importancia? El celular, que debiera ser un magnífico medio para comunicar urgencias, se ha transformado en nuestro carcelero al que pagamos una vez al mes elevadas cuentas para que nos quite la libertad de vivir con el tiempo y la pausa que se merecen los "aquí" de cada día.

El reality es el gran Auschwitz del Aquí. Hoy ya nadie quiere estar aquí, a solas, sin los ojos de millones de voyeristas en las espaldas. Mentes y espíritus fragmentados, en constante y compulsivo zapping de todo están creando una realidad fragmentada, de yuxtaposiciones vertiginosas. ¿No llegaremos al punto de tener algún día que pagar por silencio, por espacios de intimidad? ¿Habrá islas donde no llegarán las cámaras, los celulares, internet, los satélites que quieren saberlo todo para controlarlo todo?

Esto que comenzó con la estupidez colectiva de jóvenes iletrados y narcisistas puede terminar en la devastación de la realidad. ¿Es que no han comenzado siempre así las grandes pesadillas de la historia?

Estamos a pasos del asesinato definitivo del misterio y del pudor... ¿Es que no han comenzado siempre así las grandes pesadillas de la historia?
La columna habla por sí sola. Gracias por su tiempo
Morgan

miércoles 5 de agosto de 2009

Gran Final para un Gran Álbum

Grande Youtube


Pato

martes 14 de julio de 2009

La Gracia del Conocimiento

Estimados Lectores:

Hoy quisiera rescatar un comentario que se hizo en este blog a mi columna anterior, la cual trataba el tema de una rectificación que se hizo a la propuesta de definición de “wea”. El comentario dice así: “¿No tienes que ser wea para conocer a un wea? Porque o si no, ¿Cómo sabrías lo que es ser wea con tanta precisión?” (05/07/09)
En primer lugar quisiera decir que conocer algo no implica necesariamente ser algo. El ser humano puede tener conocimiento, y un conocimiento preciso, sobre cosas, temas, lugares, sin necesariamente ser la cosa, el tema o el lugar. Esta es la gracia del conocimiento. Cuando el ser humano aprehende algo, hace una abstracción para formar un concepto, lo que lo habilita a conocer cosas, temas o lugares sin necesariamente tenerlas enfrente. Por ejemplo, yo puedo hablar sobre los árboles y describir un árbol sin ser un árbol o tener uno directamente enfrente.
Si todos tuviéramos que ser las cosas que conocemos para poder conocerlas, con mayor o menor precisión, entonces tendríamos que ser seres humanos y al mismo tiempo ser todas las cosas que conocemos, por ejemplo ser hombre y árbol, hombre y roca, hombre y galaxia. Es así como queda en evidencia que dicha posición es absurda, ya que viola un principio básico de todo conocimiento que es el principio de no contradicción (nada puede ser y no ser al mismo tiempo y respecto de lo mismo).
Como la gracia del conocimiento es que podemos aprehender las cosas que nos rodean sin necesariamente ser lo que aprehendemos, entonces no es necesario ser un wea para conocer a un wea. Si eso fuera cierto, entonces todos tendrían que ser futbolistas para conocer el fútbol, todos tendrían que ser historiadores para conocer la historia, todos tendrían que ser alcohólicos para conocer el alcoholismo, todos tendrían que prostituirse para conocer la prostitución, todos tendrían que ser homicidas para conocer el homicidio, etc. Lo cual, nuevamente, es absurdo.

Cambiando un poco el tema, me gustaría pedir que si se emite un comentario sobre alguna columna o se da alguna opinión, sería excelente que fuera con un nombre o una firma. Se que no se puede obligar a nadie a hacerlo y que firmar como anónimo esta dentro de las libertades de cada uno, pero al poner la firma o el nombre uno se hace, en cierta manera, responsable de lo que dice, lo cual es la mínima decencia intelectual.

Gracias por su tiempo

Morgan

domingo 14 de junio de 2009

Rectificación

Estimados Lectores:

En relación a mi columna previa que habla sobre el concepto de “wea”, es necesario hacer una corrección. A partir de la definición dada, la cual dice: “un wea es aquella persona que realiza acciones que carecen de sentido, sin reflexión previa (o sin pensar antes de actuar) y con vistas a obtener un bien personal por sobre el bien ajeno”, surgió una duda, muy válida, entre una de nuestras fans. Ella amablemente escribió a nuestro mail y preguntó, siguiendo a la definición, “¿acaso no todos tendríamos algo de wea?”
Siguiendo la definición, efectivamente, todos podríamos tener algo de wea, pero como el propósito de la aclaración del concepto es justamente llevar a cabo la delimitacion mas clara posible para que no todas las personas caigan en el mismo saco, hay que agregar el elemento de la constancia. Acto seguido la definición quedaría así: “un wea es aquella persona que realiza CONSTAMENTE acciones que carecen de sentido, sin reflexión previa (o sin pensar antes de actuar) y con vistas a obtener un bien personal por sobre el bien ajeno” (las mayúsculas indican lo agregado). Con el elemento de la constancia ser wea se convierte en una actitud.
La actitud se diferencia de las posibles acciones aisladas que uno pueda realizar. Entonces, ¿todos tenemos algo de wea? en términos de actitud, no. Ya que no todas las personas presentan el habito de ser wea (habito = cualidad estable y difícil de remover). En términos de acciones aisladas puede que si, puede que todos hayamos realizado una acción wea algunas vez en la vida, negarlo seria mentir.
Se agradece el comentario que llevó a esta rectificación, porque ha permitido pulir un concepto de vital importancia para la sociedad contemporánea. Ese es uno de los fines de este blog, presentar una opinión e ir mejorándola a través de los comentarios y/o objeciones se que se puedan presentar.


Gracias por su tiempo

Morgan

miércoles 27 de mayo de 2009

El retorno de una gran banda

Para los amantes de la buena música:





Buenos tiempos

Nutria

domingo 24 de mayo de 2009

Aclaración de un Concepto

Estimados Lectores:

En primer lugar quisiera agradecer a los otros dos miembros de las Nutrias Nucleares por darme la oportunidad de poder escribir la primera columna de opinión de este Blog. Para su inauguración quisiera tocar un tema muy relevante en nuestra sociedad contemporánea que se grafica muy bien en palabras de Vicente García Huidobro que dicen: “Todos los inconvenientes de un pasado glorioso pero sin la gloria. No hay derecho para llegar a la decadencia sin haber tenido apogeo”
Hoy quiero hablar sobre el concepto de lo “wea” ¿Qué es ser wea?, ¿Que implica ser wea?, ¿Cuándo alguien es wea?... preguntas como esta se encuentran con una infinidad de respuestas distintas porque, a mi juicio, no existe un claro consenso sobre lo que es ser wea, por lo que haré un esfuerzo por tratar de arrojar algunas luces sobre el problema.
Una de las respuestas más frecuentes a la pregunta de “¿Qué es ser wea?” proviene de un estereotipo de personajes, hombres o mujeres, que llevan a cabo acciones que no tienen un sentido aparente. Creo que esto de las acciones sin sentido para calificar a un wea es correcto, pero incompleto, ya que estimo que hay que dar un paso más en la explicación. Las acciones sin sentido provienen de no haber hecho una reflexión previa a la acción que se realizó. (Por previo no tiene que ser inmediatamente anterior, basta con un razonamiento que incluya todo el género de las acciones en cuestión, por ejemplo, uno no reflexiona profundamente cada vez que se sube a manejar un auto, basta con que exista una reflexión no inmediatamente previa para establecer que es realmente estúpido manejar en un dudoso estado etílico).
Por lo que un wea, más que aquel que realiza acciones sin sentido aparente, es aquel que no reflexiona previamente sobre las posibles e inminentes acciones que puede realizar. Pero a esta pseudo-definición surge la objeción de las acciones que llevan a cabo las personas que se encuentran en cierto estado amoroso o “enamoramiento”. Es conocido que muchas personas que tienen sentimientos de esa naturaleza realizan acciones sin sentido aparente y sin haber realizado una reflexión previa. Esta objeción se resuelve estableciendo que las personas que tienen sentimientos amorosos por otra persona tienen en vista el bien del otro cuando realizan una acción, y no, en principio, el bien propio. Buscar el bien ajeno es mucho más difícil que buscar el bien propio, ya que eso implica ir un poco en contra el instinto de autoconservación que tenemos todas las personas, por lo que hay un acto de voluntad muy grande involucrado.
Por lo tanto, un wea es aquella persona que realiza acciones que carecen de sentido, sin reflexión previa (o sin pensar antes de actuar) y con vistas a obtener un bien personal por sobre el bien ajeno.
Las implicancias de actuar de manera wea para la persona y para la sociedad estar fuera del tema de esta columna, pero serán sin duda tratados a futuro. También es necesario establecer que los argumentos en esta columna han sido reducidos a lo esencial para no dar la lata mucho más tiempo y presentar a la sociedad lo medular y vital.
Gracias por su tiempo
Morgan